La «tiendita» de Ikea

Nos encanta ikea, esa es la verdad. Sus diseños, su filosofía… Ikea MOLA. Peeero, hemos de decir que el pop-up que durante esta semana se puede visitar en Madrid y Barcelona, nos ha dejado un poco fríos.

La “tiendita” de Ikea, en nuestra opinión, sólo ha sido un acierto en el nombre, porque eso sí, pequeñita es. Pocos productos (de edición limitada eso es cierto) que en muchos casos sí se pueden encontrar en sus tiendas aunque en otros colores; y aunque había cosas monas, nada destacable más allá de ser eso, algo mono. Lo que te esperas en cualquier visita que hagas a sus tiendas. En cualquier caso, nos hemos dado el paseo y nos hemos documentado un poco sobre la historia y filosofía de la marca, y ya puestos (y dejando a un lado este intento de la marca por acercarse a la urbe) os vamos a contar algunos datos curiosos para que conozcáis al gigante que plaga nuestros hogares.

 

 

Ikea usa como reclamo que llevamos 20 años juntos, y así es, porque llegó a la península en 1996, con su primera tienda en Badalona. Pero técnicamente ya era un viejo conocido, ya que en 1978  abrió su primera tienda en España, concretamente en Gran Canaria, seguida de Tenerife en 1981 y Mallorca en 1992. Este eslogan (y su publicidad para televisión) puede llevarnos a pensar que allí encontraremos objetos “vintage” de la marca, pero no nos confundamos, lo que encontraremos serán diseños “retro”; es decir, objetos que evocan al pasado pero no pertenecen a él sino que han sido diseñados y fabricados en nuestros días. Se alimentan de la estética de antaño para apelar a la parte más nostálgica de nuestro corazoncito, pero son tan nuevos como el último modelo de Iphone. En cambio los objetos vintage fueron diseñados y fabricados en la época a la que pertenece su estilo. El término se asocia a creaciones de grandes diseñadores que además se encuentren en buen estado, por lo que tienen un valor económico elevado; aunque aceptamos barco para los objetos de la abuela que tienen para nosotros un valor sentimental y algún aporte a nivel estético.

Esto es sólo teoría para que hablemos correctamente, pero la parte curiosa es el origen de la palabra. Vintage proviene del inglés, derivado del francés vendange y curiosamente su función era designar un vino de calidad, en referencia a una buena cosecha. Al utilizarse en las bodegas para referirse a un vino con cierto tiempo y buena calidad ha hecho que su significado se haya extendido a otros campos para hablar de objetos antiguos (que no antigüedades) con algún valor.

Aclarado este punto, ¿en qué año diríais que nació Ikea? Yo, no acerté. Sabía que ya existían en los 70, no me habría sorprendido que fuesen los 60, vale, pero es que el señor Ingvar Kamprad fundó Ikea en el año 1943, ahí es nada!

Otro dato curioso es que la palabra Ikea está formada por las iniciales del fundador (Ingvar Kamprand) y la primera letra de la granja y la aldea donde se crió (Elmtaryd y Agunnaryd). La idea de este chico que fundó un imperio sin saberlo a los 17 años de edad fue siempre la de vender artículos que cubriesen distintas necesidades a precios asequibles, empezando por carteras, bolígrafos, relojes y medias de nailon que vendía por correo desde su aldea natal.

Su primer catálogo (que al final traerá  cola política en un país del sur de Europa) es de 1947, y en este punto se concentra en mobiliario del hogar totalmente diseñado por Ikea. De ahí pasó a montar su primer showroom, comenzar con el “móntalo tú mismo”, el embalaje plano y demás datos que ya conocemos, hasta llegar a día de hoy con 328 tiendas en 28 países y 155.000 trabajadores.

 

 

A través de toda esta historia, esta marca ha hecho cosas que son las que realmente nos enamoran de ella como cuidar el impacto medioambiental mediante el embalaje plano (que no sólo ahorra material sino también reduce el almacenaje y el transporte), hacer llegar a todos los hogares productos de diseño que debería ser para todos y no para unos pocos y un largo etcétera que nos encantan. Algunos datos:

Ikea apuesta por el uso de algodón proveniente de explotaciones sostenibles.

En 2015, el 89% de los residuos generados por Ikea fueron reciclados en sus operaciones.

La Fundación IKEA aporta más de 100 millones de euros al año para organizaciones benéficas infantiles, con fondos procedentes de los beneficios del Grupo IKEA. Estos fondos se destinan entre otras cosas a mejorar la vida de niños refugiados, prevenir la mano de obra infantil y capacitar a mujeres y niñas en países donde es necesario.

Ikea Foundation realizó el proyecto Shelter for refugees en colaboración con ACNUR, produciendo cabañas de 17m2  con energía solar para reemplazar las tiendas que la ONU utiliza en los campos de refugiados.

Y una nota para los cinéfilos, en 2014 el director noruego Gunnar Vikene introduce a Ikea y su fundador en la película Harold y su manual de secuestro, poco conocida pero merece la pena echarle un ojo.

Pues sí niños y niñas, Ikea nos encanta, nos gusta mucho. Y si yo personalmente tengo que quedarme con dos cosas, no sería ni el sofá Ektorp ni la cómoda Malm (que ya la tengo); yo me quedaba con las galletas suecas y las albóndigas vegetarianas. Eso sí que no hay nadie que lo haga como ellos! Aupa Ikea!

 

firma-pilar

Adicta a las siestas.

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