Coordenadas

Empujo la puerta desencajada y me asomo al interior, está vacío. Ni rastro del sofá de tripas oxidadas, ni las cortinas amarillas que transformaban la luz. En la pared, la marca blanca que dejaron los cuadros, aquellos calendarios que la abuela mandaba enmarcar. De repente recuerdo un bodegón de pichones muertos, hogaza de pan y botella de vino, y tiemblo. El patio interior está sucio y lo encuentro ridículamente pequeño, miro hacía arriba, a las galerías donde se asomaban los vecinos, silencio. Me miran Luis y los chicos y comprendo su estupor, mi infancia no se encuentra en un mapa.

 

 

firma-rosanaRosana Alonso
Nació, creció,
se reprodujo y…

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2 commentarios

  • Dominique marzo 19, 2017   Respuesta →

    ¿Dónde están nuestras infancia?… creo que están agazapadas en nosotros mismos. Me alegro haber encontrado este blog para poder leerte. Un abrazo.

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