Edu Vázquez, Vázquez o solo Edu

Si hay algo de lo que estoy convencida es de que el talento atrae al talento. Por eso, cuando en el concierto de Novana  disfrutamos (además de ella) de  un guitarrista de manos grandes y gesto amable, supe que tenía que tirar del hilo. Él es Vázquez, Edu Vázquez, o solo Edu.

Un piano en su casa de Oviedo, una madre pianista y la guitarra de su primo colándose por el patio de luces (a ritmo de Bruce Springsteen) fueron motivo suficiente para que el gusanillo de la música le picase fuerte. Y aunque no fue hasta los 18 años cuando empezó a tocar la guitarra, en pocos años formó un grupo con el que grabó su primer disco, y en el que jugó el papel que quería en aquel momento: guitarrista y compositor de canciones de rock.

Después de esta etapa, Edu saca de su cajón un par de canciones de carácter más acústico, con herencias del country y el folk y decide grabarlas en la escuela donde realiza talleres de música.

Empieza a compaginar su segunda banda de rock, Tucson, con conciertos en acústico tocando en solitario, y es aquí cuando se lanza de forma independiente y graba su primer EP digital «Aunque lluevan sombreros» en 2009, al que siguió «12 maneras de escapar descalzo» en 2012.

Un caluroso día de este caluroso verano nos citamos con él en El Central. Desde su inmensa modestia Edu nos dice que él no tiene tanto que contar…y caña en mano empezamos a hablar de su gran pasión: la música. Valorad vosotros mismos si tiene algo que decir!

LPH: Aunque en tu música se puede intuir tu herencia musical, se podría caer en el tópico de etiquetarte como cantautor. ¿Cómo lo sientes tú?

EV: A la hora de hacer música influye mucho la tradición de donde vengas y yo no tengo esa herencia. Toco en el Libertad con mi guitarra y mi harmónica, hago mis canciones y las canto solo, sí. Así que sí, técnicamente… soy un cantautor, y encantado. Pero creo más en las raíces de donde vienes y yo no escuchaba mucho en mi adolescencia a los cantautores clásicos españoles; en casa sí que sonaba Serrat, por ejemplo, que siempre me ha encantado. Su mediterraneo me sigue pareciendo el mejor disco en castellano que se ha hecho. Hay algo más allá de etiquetas en el modo de hacer las cosas y de plantear los discos. En mi caso visto las canciones con sonidos más en la línea americana pero siempre con la canción como reina del baile.

LPH: Doce maneras de escapar… ¿De qué?

EV: Escapar suena un poco cobarde pero a veces hay que saber hacerlo también. De la rutina, de uno mismo, de las decepciones que te puedas encontrar. Algunas canciones vienen de una historia personal y sentí que era el momento de plasmarlas para cerrar esa etapa. Lo que no concreta el disco es si conseguí escapar o no…

 

 

Escuchar la música de Edu Vázquez  hace que afloren en mí un montón de emociones de manera inevitable. Aunque hay sentimientos que  intente ignorar, la carga emocional de sus letras hace imposible que lo consiga, no hay escapatoria. Tengo mucha curiosidad por saber si él es consciente de este efecto cuando se pone a componer o es un trabajo mucho más introspectivo.

LPH: Tus canciones son un espejo donde los demás nos miramos. ¿Eres consciente de ello cuando te sientas a escribir?

EV: De ninguna manera soy consciente y te voy a decir por qué, y es que nunca escribo pensando en que los demás me van a escuchar. Escribo por pura necesidad y necesito entender mi propia canción. La escritura «hacia afuera» no me llega ni me parece interesante, pero si encuentro que el autor ha intentado entenderse a sí mismo a través de lo que ha escrito, me parece mucho más enriquecedor. No se puede escribir para que funcione porque a la hora de interpretarlo, al menos yo, necesito saber lo que canto.

 

 

«No tengo ninguna pretensión más allá de hacer las cosas bien y creo en poder viajar a situaciones pasadas y escribir sobre ellas desde el momento actual».

 

LPH: Debe ser difícil interpretar muchas veces las mismas canciones, llenas de emociones propias y no siempre positivas. ¿Cómo se gestiona eso encima de un escenario?

EV: Cuando canto las canciones que escribí hace tiempo consigo ponerme en el pellejo de cuando las escribí, siempre con un control emocional, claro. Son cosas ya superadas y en ese momento puedes ponerte en un contexto emocional controlado. Creo que hay que saber interpretarlas siempre de la misma manera, lo que me toca por dentro sí es la misma situación que cuando la canté por primera vez. Me gusta mirar hacia atrás desde el sentimiento que tengo en el momento actual.

LPH: Hay cosas que es mejor hacer en caliente y para otras es mejor tener cierta perspectiva. ¿Cómo es mejor escribir una canción?

EV: Hay un tópico en la música que dice que hay que estar muy jodido para escribir y no estoy de acuerdo. Depende del nivel de jodienda no siempre me apetece escribir. Creo un poco más en la distancia y en ver las cosas desde una perspectiva más saludable. Tardo mucho en escribir porque de una sola canción puedo tener  10 borradores porque necesito verlo con tiempo y verlo de otra forma. De esta manera la canción va cogiendo más sentido.

 

 

LPH: Nuestro acercamiento a la música varía mucho a lo largo de los años. Cómo ha variado tu percepción de la música o tu relación con ella a lo largo de tu vida?

EV: Muy por encima de hacer canciones soy un gran amante de la música desde muy pequeño. Soy muy sentimental con la música, me afectan mucho las canciones. Somos tan volátiles que según te pille una misma canción puede hacerte sentir de una manera u otra. La música que más me emociona es el country y la música de raíz americana, escritores de canciones, me encantan esas historias y cómo las narran; aunque escucho de todo sobre todo creo en la importancia de las canciones por encima de géneros. He pasado por muchas etapas musicales desde pequeño y he escuchado y escucho mucho, pero lo que me emociona, lo que siempre está así son los clásicos: Springsteen, Townes Van Zant, Leonard Cohen, Dylan sobre todas las cosas, Neil Young, Johnny Cash, Hank Williams, Tom Petty… los maestros de la canción, los grupos clásicos del pop y el rock y sobre todo la música de los 70. Sigo a gente más actual que también considero ya clásicos como Lucinda Williams, Ryan Adams, Steve Earle y grupos como Wilco o mis favoritos actuales, los Dawes, y también estoy muy metido en la gente que revitaliza los géneros clásicos como Nikki Lane, Sam Outlaw, Margo Price o Robert Ellis, algunos de mis favoritos dentro de la música americana actual. Y más cosas y música de las que podría estar días hablándote. Me fijo mucho en la actitud de la gente respecto a la música, cómo la viven y cómo lo enfocan de manera diferente y me interesa la gente con pasión por la canción más allá del qué pasará o del cómo hacer una gestión empresarial. Me gusta la gente que realmente cree en el arte de hacer canciones.

 

«Me gusta la gente que realmente cree en el arte de hacer canciones».

 

LPH: Llegará Septiembre. ¿Qué pasará entonces?

EV: Para mí los años empiezan en Septiembre y creo que después de 5 años podré afrontar la grabación de mi siguiente disco. Tengo las canciones que creo que quiero hacer. Canciones escritas desde que llegué a Madrid, a diferencia del disco anterior donde todo sucede en Asturias. Hablan de vivencias personales, !algunas escritas durante mi primera ola de calor en la capital! Hablan de personas, de las decisiones vitales e incluso una habla de la muerte… y del arrepentimiento. !Ahí lo dejo!

No sólo no me equivocaba en su faceta creativa. Pude además comprobar que detrás de este asturiano de mirada profunda se esconde un artista de ideas claras y con mucho que ofrecer.

Podéis intentar escapar, pero os aseguro que no lo vais a conseguir… Así es que mientras esperamos a septiembre para tener más de Vázquez, aquí os dejamos un link a su música que traerá a vuestro caluroso verano la brisa del norte.

 

"Cuando canto las canciones que escribí hace tiempo consigo ponerme en el pellejo de cuando las escribí."


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Adicta a las siestas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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