Aleatorio: tres años de magia y poesía (y cerveza)

Tercer aniversario de Aleatorio: Escandar Algeet.

Este es un post venido de improvisto. Quedas para un café y acabas en Aleatorio. Así sin más historia. Y tú, que aún eres una recién llegada a Madrid y no conoces todavía cuáles son los puntos cardinales de la ciudad, te enteras de que Aleatorio, en sus tres añitos de vida, se ha convertido ya en un sitio de referencia literaria en Madrid.

Cuando llegamos, Escandar, regente del local y poeta, está en la puerta echando un cigarro. Alguien se le acerca y le da un dibujo que ha hecho del bar. Cuando veo a otros dibujantes, me pongo contenta. Él mira sorprendido el dibujo que le han pasado y nos dice, «la verdad es que hay gente mágica». Eso me pone contenta de nuevo.

Entramos y pedimos una cerveza. Carlos Salem ejerce de maestro de ceremonias y empieza la poesía. Yo saco mi cuaderno, y empiezo a dibujar. La verdad es que también existen lugares mágicos. Y este sitio te arropa como sólo pueden hacerlo los verdaderos antros.

Ya sé lo que puedes estar pensando: no te gusta la poesía. Puede que también yo lo haya pensado – incluso dicho – alguna vez. Quizá al hayamos sido insensatos. Ignorantes. Incluso gilipollas. Quizá tú y yo hubiéramos necesitado escuchar antes este magnífico texto de Escandar (que tuve la oportunidad de oírle recitar) del que transcribo un fragmento:

«… Vayas donde vayas siempre hay un gilipollas dispuesto a decir en voz alta: no, es que a mí no me gusta la poesía. Y quedarse tan ancho. ¿No me gusta la poesía? ¿Has escuchado a alguien que diga no me gusta la música, paso del cine, me aburre la pintura? puedes detestar el reggaeton o dormirte con el jazz, ser incapaz de tragarte una peli de miedo o vomitar con las comedias románticas. Puedes mearte en un cuadro de Miró o bostezar frente a las Meninas de Velázquez. Pero siempre se le concede el derecho a la oportunidad a cualquier arte, porque nunca sabes cuando te va a pillar por los huevos para hacerte estremecer con sus embestidas. Nunca sabes cuándo va a posarse sobre ti y anidar follándote hasta que no puedas pensar en otra cosa. En eso consiste al final. Y sin embargo, hay tantos y tantos que dicen sin ruborizarse que no les gusta la poesía que casi da rabia, joder, que te cabrea hasta ese punto en el que amenazas: te vas a enterar tú y todo tu mundo de notienesniputaidea que vas abanderando. …«

Si quieres leer el texto entero, aquí lo tienes. Y como siempre, también los dibujos.

 

Carlos Salem en aleatorio

 

Miriam Martins en Aleatorio

firma-elena

Elena Titos
No sin sus lápices.

 

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