Puede que aún no lo sepáis, pero el principal fin de laphille es dominar el mundo. Como toda organización sectaria, está compuesta por muchas personas que llevan una doble vida; en ocasiones, incluso se valen de un alias. Por supuesto, existe una jerarquía, aunque ésta no esté registrada —ni lo estará— en ningún documento o libro de cuentas; tampoco se rije por nada más que el libre albedrío —siempre y cuando haya música de fondo—. A pesar del aparente libertinaje, si tuviéramos que hablar de un ‘jefe’ en laphille ese sería Víctor Fernández-Peñaranda. ‘El ojo que todo lo ve’ o simplemente ‘el ojo’ —cariñosamente ‘el ojai’—.

Víctor Fernández-Peñaranda dibujado por Elena