Wodibow: Madera de soñadores. Juguetes con mucha alma.

Cuando Pablo Saracho se pone a caminar, llega tan lejos como su inspiración le deja. Te puedes imaginar que esa meta no tiene mucho contacto con el mundo que pisamos de lunes a viernes y que su ilusión vuela alto…

 

Os contaré una de esas historias tantas veces repetidas de un hombre ensimismado que decide darle la vuelta del todo a su vida y lanzar la casa, el coche y la oficina por la ventana para sentarse en un garaje a dar rienda suelta a sus sueños; sí, todas las cosas bonitas parece que empiezan ahí abajo, entre trastos viejos y recuerdos. Esta no es otra historia de otro gurú o genio inspirado; esta es la historia de un creativo que ha querido devolvernos a las manos lo básico, aquello que nos hace, quizá, un poco más humanos; un poco más niños.

Jugar nos enriquece.

 

 

En un mundo cada vez más tecnológico donde las cosas ya no pesan, ya no nos cuestan esfuerzo y todo parece hacerse a golpe de click y doble check, este moderno Gepetto lleva cuatro años combinando diseño, responsabilidad y creatividad para llegar a nuestras casas en forma de emoticonos que combinan guiños con besos y carcajadas con llantos a antojo del que juega.

 

 

Wodibow es una marca de juguetes para todos los públicos y edades, la única condición es tener ganas de poner mucho de tí mismo en ese juego y jugar sin condición. Parece que entre tanta app y tanto juego digital, nos hemos dejado por el camino la importancia del tocar e imaginar. Tan sencillo como un palo que adquiere por arte de magia la condición de espada vengadora o una fregona transmutada en caballo de batalla; los árboles de Pablo, florecen en enero y pierden las hojas en julio; los elefantes se desmontan y se convierten en un rompecabezas arqueológico en mitad de una vieja ruina romana o la información meteorológica depende únicamente del pie con el que te levantaste hoy.

 

 

Me interesa mucho el concepto que nos menciona Pablo de “Desarrollar la imaginación de una manera más libre, más natural y menos guiada”; y es que, hoy día todo nos lo dan mascado; todo viene precocinado, mejorado y, si me apuras, jugado. Siendo así, un montón de piezas de madera que pesan y se atraen mediante imanes parecen ser la tregua a los juguetes “prejugados” y nos dan la oportunidad de tocar, de pensar y de hacerlo todo un poco más despacio. Wodibow busca llegar a las manos de la gente y generar experiencias perdurables, de esas que marcan y es que, al final, todos tenemos el juguete más básico en nuestra memoria más lejana.

 

“No pensamos en un juguete pasivo. Tiene que pasar algo, tienes que descubrir algo.”

 

Nos decía Pablo que su fábrica une complejos procesos tecnológicos con otros muy manuales y artesanos. Trabajan con materiales completamente naturales: madera de haya, cera de abeja y aceite de oliva. Como te puedes imaginar, el propio color de la madera, sus vetas y su textura hacen que no haya un “Wodi” igual a otro.

¿No parece todo esto sacado de un sueño de Vincent Price?

 

juguetes de madera Wodibow

Los Woonkis: una nueva especie de buscadores de aventuras

 

Pues, se ha hecho realidad en www.Wodibow.com y, aunque Pablo, confiesa que ha sido más difícil de lo que creía, desde laphille queremos felicitarle por traer un poco de esa magia al mundo.

 

Nos sentimos muy Makers y además entendemos Makers como la verdadera alternativa de occidente respecto a la filosofía ultra low cost de oriente que conlleva esclavitud infantil y muchos otros dramas

 

Entre tanta app y tanto juego digital, nos hemos dejado por el camino la importancia del tocar e imaginar.

PAGINA WEB | WODIBOW

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"Desarrollar la imaginación de una manera más libre, más natural y menos guiada"

 

firma-SORISoraya G. Aldea
Escribo, pienso y tejo.
Luego, a ratos, existo.

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