Pelo Mono: la trastornada receta que jamás has escuchado.

Después de escuchar por primera vez a Pelo Mono en el Fun House la pasada noche de Halloween, sigo ¿narcotizada? ¿embalsamada? ¿descolocada? ¿emocionada? No lo sé. Quizá es todo eso al mismo tiempo o quizá me quedo corta. Quizá es todo lo contrario o quizá me acerco bastante a la sensación… ¿O es mucho más?…¡No lo sé! En cualquier caso, escuchar a Pelo Mono en directo, no deja a nadie indiferente y sin duda, es un buen “viaje”.

He de advertir queridos laphillers, que todos los adjetivos o intentos de explicación que vaya a usar en esta crónica son meras aproximaciones, que apenas planearán sobre las sensaciones nucleares, reales, casi indescriptibles, que me asaltaron aquella noche escuchando esta maravilla del espacio ¿exterior? ¿interior? No lo sé.

Para no vagar demasiado entre los caminos subjetivos de lo que fue mi desvirgamiento musical sin preliminares con Pelo Mono, os hablaré primero de datos más objetivos, demostrables e incuestionables:

Pelo Mono en el Fun House de Madrid una noche de Halloween por Elena

 

Pelo Mono es el proyecto instrumental de un gorila y un señor de cara verde o lo que es lo mismo, de Pedro de Dios (Guadalupe Plata) y Antonio Pelomono (Los Fabulosos Macarrones), cada uno con su respectiva y característica máscara sobre el escenario.

Tan difícilmente encasillables, definibles o describibles, que ellos mismos, en sus redes, tratan de darnos la receta para acercarnos y entender su singular universo:

 

“El Pelo Mono o Pilus Hominidae es un mal trago instrumental y selvático que se prepara en base a unos ingredientes que proceden de una trastornada selección. Para su preparación, os dejamos ver las entrañas del mejunje:

Ingredientes

Un cuchara sopera de Rock and Roll
100mg de Country
6 metros de Rhythm and Blues
Un cubo de Surf muy turbio
Una variable fractal entre Sci Fi y Exótica

Preparación:

Primero en un vaso se vierte la Mala Sombra, luego añadimos unas 6 gotas de Mongolismo Absurdo. Se utiliza un delay de ocho repeticiones donde se mezcla una onda de Hipnosis, con una percusión Primate. Se completa este cocktail con Misterio y se añade Oscuridad al gusto junto a un chorrito de algo Bruto y Sensible (funciona como una salsa agridulce). Este mal trago se potencia con alcohol. Su consumo se da principalmente en bares y jaulas.
Al catarlo, la experiencia resulta similar (de simio) a sentir fusionados el grito de Tarzán junto a los sensuales gemidos de nuestra querida musa Chita.”

 

¿Qué opináis? Suculentos ¿No?

Yo sólo puedo deciros que en su directo, ambos músicos destilaron un gusto exquisito ejecutando unos temas con claras influencias del sur profundo americano, del Rock&Roll de los suburbios “abiertos hasta el amanecer”. Que Antonio, a los mandos de una batería medio fabricada con cubos y demás artilugios (entre los que se encontraban escobillas del váter a modo de baquetas preciosas y preciadas), hizo sonar una percusión palpitante, cavernosa, selvática…y que Pedro, que portaba la guitarra como si fuera una prolongación de sí mismo, vomitaba sonidos hipnóticos, eléctricos, “tarantinos” o “tarantianos”, incluso marcianos, formando así un perfecto tándem, que llenaba con creces el escenario.

 

Así que ya sabéis, si aún no habéis escuchado a esta banda de Granada, con sonidos tan poco comunes como inteligentes, no os podéis permitir dejar de hacerlo. ¡Dejaros de Pelo Pantenne y estilar Pelo Mono!

 

Visceral

 

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